viernes, 1 de febrero de 2013

If you never even try, you never gonna know

Nunca creí que existiera, nunca pensé caer tan rápido, y menos así de sencillo. Tan solo basto con esa curva para caer en ella. Descuide mis pasos, me llevaste contigo. Pensé estar encerrado en el cielo, pues ante tus pies contigo pensé estar hundido. Trate de siempre dormir y que estuvieras cerca en mis sueños. Solo quería que me abrazaras fuerte y no me dejaras ir.
Pero sabia que cuando las estrellas cayeran los sueños se nos irían. Así de sencillo como caímos, así de sencillo nos fuimos. Nos falto tiempo y nos sobraron palabras.
Y justo cuando me estaba yendo, sonreíste. Justo cuando te estaba olvidando, volviste. Justo cuando no quise quererte más, dijiste: "solo si te casas conmigo."  Justo cuando ni quise volver a ver tus labios, me pediste un beso. Justo cuando te lo iba a dar, no apareciste. Justo cuando abrí mis ojos, me los volviste a cerrar. Justo cuando estaba empezando a creer que todo fue una pesadilla, me hiciste volver a soñar. Justo cuando te soñé, desperté. Y cuando desperté, no te encontré.  Lo pensé... me dormí... lo imagine... lo soñé...
Tantas veces lo invente, tantas veces lo soñé, solo para calmar las ansias, solo para creer que ahí estaba. Sin saber si lo había hallado, creí haberlo encontrado, y despacio se fue escapando. Perdido entre la misma curva y el mismo brillo, me encontré a mi mismo. Sin entender me di contra la misma pared una y otra maldita vez, solo buscaba ese nada. Y de repente volvía a aparecer, y tan solo pensé volverlo a tener.
Donde hay deseo, persiste la llama. Donde hay una llama, alguien está destinado a quemarse. Pero sólo porque se quema no quiere decir que así se vaya.

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